LA ARMADA, ESA DESCONOCIDA
Las
misiones de nuestros buques son muy diversas, según la zona de operaciones y el
encuadramiento en unidades de rango supranacional como la OTAN y Naciones
Unidas o las propias de nuestro país. Sin entrar en terrenos confidenciales
propios de cada operación, si son públicas, aunque escasamente publicadas y de
poca repercusión en los medios, las actividades de nuestra Armada.
El
hecho de que no se hagan públicas estas importantes actividades de nuestra
Armada, quiero decir de que no se le preste atención en los medios de
comunicación, lleva indefectiblemente al desconocimiento, a la ignorancia, a
suponer que no existe, en resumen que nuestra Armada, esa desconocida, tiene en
el gran público una imagen borrosa, irreal, o simplemente no la tiene.
Pasa
con la Armada como con nuestro Servicio de Inteligencia, es absolutamente
desconocido, no solo de los ciudadanos, sino de personas o colectivos que
deberían tener, al menos, una noción, unos conocimientos básicos pero
suficientes. Lo compruebo cada vez que doy una conferencia sobre nuestros
Servicios de Inteligencia en Universidades, Ateneos, o invitado por sociedades
culturales, casi diría que hay quien piensa que no existen.
El
trabajo específico de nuestros marinos y de nuestros agentes del Servicio de Inteligencia
no tiene por qué ser público, no debe serlo, pero ambos organismos y los medios
de comunicación deben hacer un esfuerzo para dar a conocer, para poner en valor
lo mucho y bueno que realizan en términos accesibles para los ciudadanos.
Nuestra
Armada tiene en la actualidad seis buques encuadrados en misiones OTAN, la fragata Reina Sofía en el Báltico y Atlántico Norte; la fragata Méndez Nuñez y el buque logístico Patiño en el
Mediterráneo salvando miles de vidas, el cazaminas
Duero en el Mar Negro tocando puertos como Odessa (Ucrania), con la
participación puntual del submarino
Mistral y la fragata Victoria.
Participando
en la Operación Atlanta de la Unión
Europea contra la piratería en las costas de Somalia, ostentando España en
estos momentos el mando de las operaciones, con unidades de Francia, Alemania y
España, que participa con el buque
Galicia que lleva a bordo helicópteros y sistemas de aviación no tripulada.
También
dentro de operaciones de la Unión
Europea en el Mediterráneo, participa nuestra fragata Canarias, combatiendo a las mafias que se lucran con la
inmigración ilegal desde las costas de Libia.
No
trato de ser exhaustivo, me limitaré a mencionar lo más destacado de la
actividad de nuestra Armada en aguas extranjeras: la fragata más moderna de las
construidas por Navantia en su factoría de El Ferrol, la Cristobal Colón, se encuentra integrada en una unidad operativa
de buques australianos en misiones de escoltas en la mar y dar a conocer en
profundidad las capacidades de estas fragatas F-100 con vistas a un posible
contrato de los astilleros españoles para la venta a la Armada Australiana de
nueve fragatas.
También
en el Golfo de Guinea, el patrullero de
altura Vigía participando con otras armadas africanas y norteamericana en
misiones de vigilancia y seguridad; el buque
oceanográfico Hespérides en apoyo de la Campaña Antártica del Ejercito de
Tierra español y nuestro mejor embajador, el buque escuela Juan Sebastián de Elcano en su viaje anual con
Guardiamarinas a bordo.
No terminan
aquí las actividades de nuestros buques. Lo reseñado hasta ahora, con ser
mucho, se refiere a actividades en aguas extranjeras, pero la Revista General
de Marina publica bimensualmente un informe completo de todas las actividades
de la Armada.
Con
presupuestos para Defensa tan ridículos como los que hemos tenido estos años,
con un máximo del 1,34% del PIB, apenas 18.300 M€, parece un milagro que se
puedan abarcar tantas actividades de primera magnitud en todos los mares del
mundo.
Hay
otro aspecto que me interesa destacar: la formación y dedicación de los hombres
y mujeres que componen la Armada, sacrificando, con mucha frecuencia, la
convivencia con sus familias por las largas ausencias por navegaciones o
periodos de formación en la escuelas de especialización en España o en países
con los que se han establecido este tipo de acuerdos, dada la complejidad
técnica de las armas y sistemas empleados en nuestro buques.
