martes, 29 de agosto de 2017

LA GUERRA DE AFGANISTÁN, EL CONFLICTO QUE NO CESA

Publicado en "El Debate de hoy" el martes 29 de Agosto de 2017

La guerra de Afganistán, el conflicto que no cesa . EE.UU. llevará a cabo la solución final


29 Agosto, 2017

La guerra de Afganistán hunde sus raíces en el repartición de las colonias tras la Segunda Guerra Mundial. Es un conflicto entre potencias del que surgieron grupos extremistas musulmanes que dieron lugar al régimen talibán y a Al Qaeda. Estados Unidos está decidido a  neutralizar al enemigo, a poner en marcha la solución final. 

Una guerra no termina hasta que uno de los contendientes es absolutamente neutralizado, derrotado, desarmado y vencido, con todas sus consecuencias, como la eliminación de su armamento, apresamiento de líderes y, en una palabra, sin ninguna posibilidad de reactivarse. Aquí no existe el empate, unos ganan y otros pierden y quien gana se asegura el dominio absoluto sobre los vencidos. Así terminan todas las guerras, con un bando que gana y otro que pierde. La paz, cuando se establece por pactos, cuando supone la rendición de una de las partes y se llega a un acuerdo que no se alcanzó cuando la guerra era evitable, no es más que un aplazamiento de la solución final.
Las guerras, todas, deberían poderse evitar, son como la cirugía a la medicina, el último recurso ante un conflicto entre dos partes, conflicto grave que no ha logrado solventarse por la vía diplomática o de negociación. Es la enfermedad grave que no responde al tratamiento y requiere una intervención quirúrgica, traumática, arriesgada, a vida o muerte.
La guerra de Indochina, colonia francesa, fue el precedente de la guerra de Vietnam. Su final no supuso sino la salida de los franceses de su colonia asiática, no el final del conflicto.
Los Estados Unidos de Norteamérica nos ha ayudado a los europeos a ganar dos guerras mundiales, mejor dicho, europeas con repercusión mundial, con un coste en vidas humanas de más de medio millón de soldados. Los Estados Unidos han intervenido en numerosas guerras y, a pesar de su portentosa maquinaria bélica, no todo han sido victorias, como la guerra de Vietnam (1959-1975), de donde salieron sus últimos efectivos huyendo de los ataques del Vietcong, y sus diplomáticos y dirigentes de Vietnam del Sur embarcando en helicópteros desde las azoteas de su embajada.
Las guerras más modernas, las guerras del siglo XXI, han evolucionado a la guerra de guerrillas, al sabotaje, al ataque puntual y por sorpresa a posiciones enemigas o elementos civiles (terrorismo). Ya no sirven las tácticas militares clásicas que daban la victoria a la mayor potencia militar, al ejercito mejor dotado y entrenado. En Vietnam ya no fue así, ni en Iraq, ni en ninguna de las guerras actuales. El terrorismo ejecutado por grupos musulmanes en todas sus variedades no es más que una evolución de la guerra que los más débiles emplean ante la imposibilidad de alcanzar una victoria por un enfrentamiento directo entre fuerzas armadas absolutamente descompensadas.

Los Estados artificiales

Los Estados artificiales, de fronteras trazadas con tiralíneas por las potencias occidentales vencedoras tras la Segunda Guerra Mundial, incluida la creación del Estado de Israel en 1947 por las Naciones Unidas, da lugar, de inmediato, a la primera guerra Árabe-Israelí en 1948, es decir, el nuevo Estado israelí, al año siguiente de su creación, sufrió el primer intento de invasión árabe.
Muchas de la guerras entre Kurdos y Turcos, Chiitas (facción minoritaria dentro del mundo musulmán) y Sunitas, Árabes e Israelitas permanecen en el tiempo sin que se vislumbre un final de paz. Similar es la eterna guerra de Afganistán. Las diputas británico-rusas, los conflictos fronterizos con Irán y Pakistán, las disputas dinásticas y políticas han hecho de Afganistán una zona inestable política y militarmente. La explotación de sus abundantes riquezas energéticas, tras la salida de los británicos, fue concedida a empresas norteamericanas a cambio de su ayuda para el desarrollo de las zonas rurales del país.

Los terroristas de Las Ramblas son soldados de una causa

La guerra de cada uno contra su vecino es constitutiva del Islam desde sus orígenes. Lo incompatible con la democracia no son los yihadistas, sino la ortodoxia islámica. El único cambio posible es que la modernidad penetre en el Corán, lo dulcifique y contextualice.
Las diputas territoriales con Pakistán a causa de la línea Durand, habitada por pashtunes, asignada por los británicos a Pakistán y apoyada por los Estados Unidos, hizo cambiar la alianza de Afganistán, decantándose por la Unión Soviética, a la que pidieron ayuda militar, económica y diplomática para el conflicto  del Pashtunistán.
La ayuda soviética se hizo cada vez más patente y, en consecuencia, la presencia de los rusos en el país, el intercambio de estudiantes y la influencia en la juventud afgana, hasta la presencia en el panorama político de partidos marxistas. La libertad de prensa instaurada fue aprovechada por los soviéticos para el adoctrinamiento de los jóvenes. Todo acompañado de la ayuda económica y militar, de la construcción de infraestructuras y del desarrollo de las zonas más deprimidas.

El deterioro de la situación política

El secuestro y asesinato del embajador norteamericano en Kabul, Adolph Dubs, hace intervenir a los Estados Unidos con una dura Nota Diplomática contra la Unión Soviética. Es el inicio de una etapa de inestabilidad política propiciada por la aparición de grupos de izquierda radical. Se suceden los golpes de Estado y la revueltas de los musulmanes más radicales, lo que propicia que los soldados soviéticos, “instructores” del ejercito afgano, se conviertan de hecho en una parte beligerante con más de 80.000 efectivos en territorio afgano a finales de 1979, sobrepasando los 100.000 en poco tiempo.
Estados Unidos, fundamentalmente, y las Naciones Unidas castigan a la Unión Soviética con boicots comerciales y los americanos dan un paso más armando a los soldados pakistaníes, que a su vez apoyan a los extremistas musulmanes en Afganistán. Entre los insurgentes afganos, el grupo más fuerte y más puramente islámico, Jakarat Enguelab Islami, cuenta entre sus componentes con abundantes mullahs (sacerdotes islámicos), muy unidos a la organización integrista “Hermanos Musulmanes”, que agrupa a los fundamentalistas del mundo islámico.
El 14 de febrero de 1989, el Ejército Soviético se retira formalmente de Afganistán, dejando al país sumido en una terrible guerra civil, con facciones rebeldes radicalizadas y todavía con ayuda militar occidental, especialmente de los Estados Unidos. Mas de 15.000 soldados soviéticos habían perdido la vida en esta guerra, denominada por muchos como el “Vietnam de Rusia”.

Talibanes-Al Qaeda

En 1994, aparece por primera vez el grupo insurgente de los Talibanes, que se convertiría, en poco tiempo, en el más fuerte de los que luchaban contra el ejercito regular afgano. Destruyen monumentos y dictan leyes de carácter integrista, dominando la política afgana.
Los bombardeos norteamericanos acaban con el régimen de los Talibanes, que pasan a constituirse en guerrillas. En 2001, tras el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre, los Estados Unidos y sus aliados invaden Afganistán para derrotar a la organización paramilitar Al-Qaeda, responsable de los atentados.

La globalización de la inteligencia

El atentado de Barcelona ha supuesto un nuevo golpe del yihadismo a Occidente. Si queremos ser eficaces en la prevención y lucha contra el terrorismo, se hace imprescindible una globalización de la Inteligencia.
Varios países occidentales envían tropas a Afganistán, amparados por el mandato de la ONU para luchar contra los Talibanes, que en su locura destructora han arrasado una gran riqueza monumental que poseía el país. 100 militares españoles han dado su vida en Afganistán y mas de 2.000 norteamericanos; sin embargo, los atentados de los radicales islámicos se siguen produciendo y la estabilización y la paz en Afganistán están muy lejos de ser una realidad.

Situación actual

Desde 2014, la reducción de tropas occidentales ha sido muy importante. El presidente norteamericano Donald Trump, antes de su elección, había prometido la retirada total de sus tropas de Afganistán; sin embargo, en sus propias palabras, pronunciadas en Fort Myer, cerca de Washington, muy recientemente, reconoce que su idea de una retirada total de Afganistán donde apenas quedan ya 8.500 norteamericanos de una fuerza multinacional de no más de 3.500 efectivos, cuando habían llegado a sobrepasar los 100.000, no era realizable: “Las decisiones son muy diferentes cuando uno está en el despacho oval”Se habla de forma no oficial de 3.900 hombres más y seguramente pedirá a los aliados que incrementen el numero de soldados destacados en el país.
Es decir, volvemos a la situación de 2001, con un previsible aumento de efectivos militares norteamericanos y aliados occidentales. Los Talibanes continúan masacrando a la población civil afgana, a sus cuerpos de seguridad y al ejército (que está siendo adiestrado por ejércitos occidentales como el nuestro) y siguen refugiados en las montañas, en zonas inaccesibles donde ni siquiera los bombardeos hacen mella. Las amenazas de los talibanes a los norteamericanos no se han hecho esperar: “Mientras haya un solo soldado norteamericano en suelo afgano, continuaremos nuestra yihad. Afaganistán será el cementerio de esos soldados”.


EL CHAVISMO SE PERPETUA EN VENEZUELA

Publicado en "El Debate de hoy" el domingo 12 de Agosto de 2017

 





EL CHAVISMO SE PERPETUA EN  VENEZUELA

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra`ad al Hussein, en un comunicado hecho público el pasado martes 8 de agosto, denuncia torturas, malos tratos y al menos 46 muertes durante las manifestaciones cívicas realizadas contra la "Asamblea Nacional Constituyente Venezolana" (ANC), elegida el pasado domingo 30 de Julio.

Las protestas de la oposición al régimen de Nicolas Maduro se viene produciendo casi a diario durante los últimos meses, no solo contra las elecciones para la ANC, sino contra el régimen dictatorial impuesto por Maduro que tendrá pronto una nueva Constitución para consolidar e intentar perpetuar al régimen y a su líder al que concederá poderes absolutos para tomar decisiones de ejecución inmediata.

Condenas y denuncias de un considerable número de países, incluso boicot, vetos y exclusiones de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) o Mercosur, no hacen excesiva mella en el dictador, mientras cuente con el apoyo explícito de sus íntimos amigos los hermanos Castro, deudores de ayuda venezolana en momentos difíciles para Cuba, o  Bolivia, Nicaragua y Ecuador.

Estados Únicos y la Unión Europea imponen sanciones financieras al régimen bolivariano y sus principales protagonistas, pero ni estas presiones ni una hipotética condena del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que ni siquiera tiene en su horizonte más inmediato una reunión especifica para analizar la situación venezolana, van a conseguir redicir al dictador, si acaso aumentar la penuria de los venezolanos.

Mientras tanto, mientras la ONU, OEA, los Estados Unidos y Europa continúan tomando esa clase de medidas escasamente eficaces, la recién "elegida" Asamblea Constituyente ha impuesto la obtención de un certificado de "buena conducta" para los candidatos a las elecciones locales y regionales a celebrar en el próximo diciembre. Elecciones que han ido retrasándose desde diciembre de 2016, hasta asegurarse el éxito mediante el sencillo método de expedir certificados, o ingresar en prisión con pérdida de los derechos cívicos a los candidatos de la oposición.

La destitución de la Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega, nombrada hace escasamente unos meses por Maduro, ha sido la primera decisión tomada por la recién constituida Asamblea Nacional Constituyente, que además he decretado el embargo de todos sus bienes.

Y mientras, la violencia continua, la oposición venezolana contabiliza ya 125 muertos en los cuatro últimos meses y las noticias gráficas que llegan desde Venezuela revelan una brutalidad desmedida por parte de los cuerpos policiales y el ejercito en la represión de los manifestantes. Una situación desesperada para quienes lo sufren directamente.

Maduro achaca a la riqueza petrolera de Venezuela el interés de países como USA en acabar con él y su régimen, petróleo que obtiene gratuitamente Cuba, 80.000 barriles diarios, que en una parte revende al comercio internacional. Pero los principales clientes son China y la India, que suman el sesenta por ciento del total exportado, la primera como devolución de los préstamos concedidos en 2007 y 2010, a un precio inferior al fijado por la OPEP.

El derecho de veto de China en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impedirá a este organismo tomar medidas más eficaces contra el régimen de Maduro.

Así las cosas, no se ve, en la acción exterior, una solución pacífica para acabar con la dictadura. Seguirán las medidas de boicot y económicas que los países reunidos en Caracas en apoyo a Maduro, Cuba Bolivia, Nicaragua y Ecuador, pero sobre todo China, se encargarán de paliar.

Otro episodio reciente ha venido a confirmar la fortaleza de Maduro y el apoyo que recibe de las Fuerzas Armadas y los cuerpos policiales. El pasado domingo 6 de agosto, un grupo de no más de veinte militares, en la ciudad de Valencia, estado de Carabobo, asaltó el Fuerte Paramacay. "Los terroristas han sido neutralizados" fueron las palabras de Maduro a la vez que informaba de la muerte de dos de ellos y otro resultaba herido.

No parece que en el Ejercito, por el momento, haya descontentos con el régimen, y si los hay lo son en tan escaso número que nada pueden hacer, como ha ocurrido con ese pequeño grupo del Fuerte Paracamay.

En resumen, Maduro sigue fuerte en el interior y con apoyos suficientes, sobre todo de China, Iran y Cuba, en el exterior. En ese contexto el régimen bolivariano tiene asegurada su continuidad. Mucho tendrían que cambiar las cosas para que un grupo importante de militares venezolanos dieran un Golpe de Estado o los países que ahora son sus aliados le dieran la espalda. Ninguna de las dos hipótesis tiene visos de suceder, al menos a corto y medio plazo.

Los opositores, que ganaron unas elecciones al Congreso obteniendo la mayoría, ya han visto lo poco que les ha durado su mandato, cuando en unas elecciones, a todas luces fraudulentas, la Asamblea Contituyente los ha desalojado.

Ni siquiera cabe la esperanza de que ganen las locales y regionales, habida cuenta de la exigencia de los certificados de buena conducta. Maduro no duda a la hora de destituir, como a la Fiscal General, o encarcelar, como a los líderes de la oposición como Leopoldo López y Antonio Ledezma, o asesinar, como a los dos militares sublevados. Es lo que tienen las dictaduras, que no consienten que nada se les oponga.

sábado, 5 de agosto de 2017

MISIONES DE DEFENSA Y DE PAZ DE NUESTRAS FUERZAS ARMADAS EN EL EXTERIOR Y EN EL INTERIOR DEL PAIS

Publicado en El Debate de Hoy el sábado 5 de Agosto de 2017


Según las estadísticas, más de la mitad de los españoles confía en la capacidad de nuestro Ejército para defendernos. Aun así, todavía hay un gran desconocimiento sobre las labores de pacificación y de seguridad que desempeñan nuestras Fuerzas Armadas en el exterior y en el interior de España.  

Considerando únicamente las encuestas -con muestra superior a los 2.500 encuestados- que realiza cada dos años el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), referidas a nuestras Fuerzas Armadas (FAS), las publicadas en 2016 dan como resultado una valoración positiva o muy positiva, por encima del 60 por ciento de los encuestados. Se valora especialmente la preparación técnica y militar, y por encima del cincuenta por ciento considera que nuestras FAS están muy preparadas para defendernos, para cumplir con el mandato constitucional. Como era de esperar, el apartado donde se suspende es en el capítulo económico: una mayoría considera que el presupuesto de Defensa es suficiente o excesivo y aboga por invertir más en educación y sanidad, en detrimento del primero.

Como se trata de los mismos españoles -los que opinan una cosa y otra-, no diré que llevan razón cuando alaban a nuestros Ejércitos y no la llevan cuando sugieren un recorte en los presupuestos. Lo que sí añado de inmediato es queel español medio tiene un escaso conocimiento de lo que son sus Fuerzas Armadas, no conoce si existen problemas económicos o de cualquier otra índole, conoce lo que ve e ignora el resto. Desde hace unos años, instituciones como las FAS o el CNI están empeñadas en divulgar la cultura de defensa y de inteligencia, quieren que los españoles las conozcan mejor; tienen derecho a conocer cómo se invierten sus impuestos, también en estas materias de carácter reservado. Naturalmente, siempre existirá la prudente reserva de materias que deban permanecer ocultas por el bien general.
La valoración sube en los últimos años y se aprecia una admiración creciente desde que nuestros soldados y marineros están defendiendo la paz en otras partes del mundo. El papel que desempeñan nuestras Fuerzas Armadas en el extranjero es altamente valorado. Nos detendremos algo más en estas 18 misiones de militares españoles en el extranjero, pero hay un dato de la encuesta a la que venimos refiriéndonos que es llamativo: solo un cuarenta por ciento (40%) de los encuestados estarían dispuestos a dar su vida en defensa de su patria, pero suben al noventa por ciento (90%) los que se jugarían la vida por salvar la de otra persona (no necesariamente familiar o conocido), un setenta y seis por ciento (76%) lo haría por preservar la paz y un setenta y cuatro por ciento (74%) por la libertad; es decir, nuestros compatriotas, en un buen número, ignoran qué son esos valores, precisamente, los que componen su patria, la vida de sus compatriotas, su libertad y su seguridad. Un setenta y siete por ciento (77%) se sienten orgullosos o muy orgullosos de ser españoles.

La armada española, la gran desconocida

La necesidad de divulgar la cultura de defensa es evidente. Los españoles deben conocer que sus Fuerzas Armadas están presentes en cuatro continentes, en misiones de mantenimiento de la paz, sobre las que vamos a dar algunos datos importantes. Las Fuerzas Armadas españolas desarrollan, junto con las de otros países, un total de dieciocho (18) misiones en el exterior, con un número de efectivos superior a los 3.000, entre soldados, marinos y guardias civiles. La misión más importante, en este momento, por el número de efectivos, es la Fuerza de Interposición en el Líbano, con 620 cascos azules, seguida de la de Iraq, con 463, la primera bajo el auspicio de las Naciones Unidas y la segunda, de la OTAN.
En los países bálticos, concretamente en Letonia, nuestras fuerzas para la seguridad euroatlántica tienen un despliegue importante, no por el número de efectivos, apenas 300, sino por el nivel tecnológico aportado, como los carros de combate “Leopardo 2E” y los vehículos de infantería (VCI) “Pizarro”, además de vehículos de transporte oruga acorazados, morteros pesados y misiles contra carro “Spike”. Una batería “Patriot” española participa en la misión de la OTAN de apoyo a Turquía para protegerla de posibles ataques con misiles procedentes de Siria. 
Diez unidades navales, bajo el mandato de la Unión Europea, vigilan y controlan el tráfico ilegal de emigrantes que llevan a cabo las mafias que operan en el Mediterráneo, entre ellas, la fragata española Navarra y siete unidades aéreas. Realizan operaciones de salvamento de náufragos y emigrantes que arriesgan sus vidas en precarias embarcaciones. Intervienen, arrestan e incautan el armamento de los grupos mafiosos, desarrollando una muy importante labor humanitaria. Participan nuestras Fuerzas Armadas en lasmisiones de la Unión Europea en el continente africano, con despliegue de 130 efectivos en Mali, en misiones de adiestramiento del Ejército en su lucha por la recuperación del territorio ocupado por los rebeldes tuareg y terroristas yihadistas. Similares misiones se desarrollan en República Centroafricana, Somalia, Senegal, Cabo Verde y Gabón, con apoyo aéreo español.


 más de 13.500 militares y policías de  han sido adiestrados por nuestros militares 🇪🇦🇪🇦️ allí desplegados? Vía@CJTFOIR
La operación “Sea Guardian” de la OTAN para “conocer el entorno marítimo y disuadir y luchar contra el terrorismo, tráfico de armas, seguridad de la navegación, lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva” tiene su Estado Mayor basado en Cartagena, utiliza las bases de Rota y Cartagena y cuenta con un patrullero de altura, un submarino y un Avión de Patrulla Marítima (MPA). La operación “Atlanta”, en el Océano Índico, de lucha contra la piratería, obedece a unas resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU de 2005, apoyadas por una fuerza aeronaval en lo que fue la primera operación naval conjunta de la Unión Europea.
No queremos ser exhaustivos, pero interesa conocer, siquiera someramente, eltrabajo de nuestros militares en el exterior, tanto las misiones puramente militares como otras de índole más política, como es el caso de la operación de la ONU denominada “Acuerdo de paz en Colombia”, donde 14 militares, 2 guardias civiles y 2 policías nacionales pertenecen al Cuartel General de la ONU en Bogotá para verificar el cese de las hostilidades y la entrega de armamento.

La necesidad de un ejército puramente europeo

Mención especial merece el trabajo de nuestras Fuerzas Armadas enAfganistán, aunque ahora la presencia es testimonial, con solo 20 militares en el Cuartel General de Kabul en misiones de adiestramiento; sería injusto olvidar a los 102 militares españoles muertos en esta misión, en la que contribuimos con apoyo médico, aviones de transporte, barcos y helicópteros, realizando más de 28.000 patrullas y habiendo recorrido tres millones de kilómetros y efectuado más de 1.400 misiones de desactivación de explosivos. En el Golfo de Guinea, buques de la Armada española realizan misiones de control de las aguas territoriales en ejercicios conjuntos con las Marinas de Mauritania, Gabón, Ghana, Senegal y Cabo Verde. En la Policía Aérea del Báltico, España participa con cuatro Eurofighters, que forman parte del destacamento en la base aérea de Amari (Estonia).
España, nuestros Ejércitos, participan con mucha eficacia en misiones internacionales, bajo el mandato de la OTAN, del Consejo de Seguridad de la ONU, de la Unión Europea o en las propias de nuestro país, en misiones ocasionales de mayor o menor duración, pero existen las que el propio Ministerio de Defensa establece como Misiones Permanentes y que define así:
Los conceptos de seguridad y defensa están íntimamente vinculados con la obligación del Estado de garantizar a los ciudadanos el pleno ejercicio de los derechos y libertades públicas reconocidas en la Constitución española de 1978 y en la Carta de las Naciones Unidas de 1945. (…) Todos los días del año, todas las horas del día, las unidades y mandos de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas están alerta para hacer frente a cualquier amenaza contra la seguridad en los espacios de soberanía e interés nacional


jueves, 3 de agosto de 2017

LA GLOBALIZACIÓN DE LA INTELIGENCIA ES EL MEJOR ARMA PARA LUCHAR CONTRA EL TERRORISMO

Publicado el "El Debate de Hoy" el sábado 29 de Julio de 2017

LA N

  la Inteligencia arma para  terrorismo

EL DEBATE DE HOY - POLITICA- JAIME ROCHA - 29 JULIO, 2017
la 

Si queremos ser eficaces en la prevención y lucha contra el terrorismo, se hace imprescindible una globalización de la Inteligencia, un “mando único” y la colaboración entre las policías de los países que sufrimos la amenaza.
De un tiempo a esta parte, todo el mundo habla de los Servicios de Inteligencia, para bien o para mal, según el caso. Han saltado a los medios a raíz de los atentados yihadistas en Europa, generalmente para poner en evidencia la falta de preparación y experiencia de servicios como los belgas, franceses y alemanes, que no tuvieron en el reciente pasado la triste experiencia de un terrorismo autóctono.
No tienen más remedio que ponerse al día si quieren ser eficaces y una de las cuestiones a mejorar es el intercambio de información, aunque se trate de nacionales de su país (incluidas las segundas y terceras generaciones de inmigrantes de países musulmanes), que parece que todos los servicios tienen un cierto pudor en facilitar.

Se suceden los atentados, sin embargo, ¿Por qué es tan difícil crear un servicio de inteligencia europeo?http://elordenmundial.com/2016/05/13/la-quimera-servicio-inteligencia-europeo/ 

Una de las obligaciones de un Servicio de Inteligencia cuando pasa a sus “clientes” la información, elaborada a base de muchas y diversas fuentes, es la de calificar tanto a la información como la fuente y, cuando tanto una como la otra son incuestionables, con la certeza absoluta de lo que se informa, debe ser compartido con otros servicios. Eso lo superamos, afortunadamente, en España hace muchos años con la cuestión de ETA; tanto Guardia Civil como Policía Nacional y CNI establecieron canales de información rápidos y eficaces e incluso un mando único.

El Servicio de Inteligencia Europeo
No hace mucho preguntaba a un antiguo compañero por lo que yo creía incipiente Servicio de Inteligencia Europeo y el desencanto fue mayúsculo: no se ha dado ni un paso adelante (“hay muchas reticencias en pasar información”, me decía; justo lo que pasaba antes en España, añado), como lo que está pasando con el Ejército Europeo, que en los diez años desde su fundación no ha tenido ni una sola intervención. Según voces autorizadas de Bruselas: “A pesar de los avances hechos en política europea de defensa y seguridad, sigue sin existir un ejército puramente europeo. Esto es, una fuerza militar apoyada y financiada por los Estados miembros de la Unión Europea y que actuaría directamente bajo las directrices de la UE”.

La Armada y el Servicio de Inteligencia, los grandes desconocidos
El mundo desarrollado llevaba un claro rumbo hacia la globalización, la caída de fronteras, las uniones aduaneras y comerciales, asociaciones trasnacionales de todo tipo, que parecían prosperar casi sin oposición. Un Ejército Europeo, un Servicio de Inteligencia y una Policía europeos, ¿por qué no? Si todo son ventajas, hasta de costes.
Si a toda acción se opone una reacción, la llegada de Donald Trump a la Presidencia norteamericana, la subida de Marie Le Pen en Francia, la Alternativa para Alemania, el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP), promotor del brexit, el Partido de la Libertad en Austria o populismos de izquierda, como el gobierno de Syriza, que obtuvo un apoyo del 45 % en las últimas elecciones, podemos interpretarlo como la reacción de unos nacionalismos trasnochados y propios de otros tiempos que no terminaron nada bien.

Globalización y populismo
Si la globalización llevaba un camino definido y firme, con dificultades, pero con una clara voluntad de progresar, movida por el “capital” que es quien, en definitiva, gobierna al mundo, la aparición de los populismos, que no son más que la derivada de aquellas manifestaciones populistas como el 15 M en España, ha conseguido frenarla.
Trump quiere “modificar” la OTAN, quiere que los europeos subamos considerablemente los gastos de defensa y dice que “ya está bien de poner ellos solos (los norteamericanos) los muertos”. Ha roto el Tratado de Libre Comercio del Pacífico y veremos qué pasa con su apoyo al brexit británico o las especiales relaciones con Rusia y las consecuencias para el “escudo antimisiles” en Europa, que supone un gasto de 59.000 millones de dólares.
Una guerra que está lejos de acabar
A todo esto, los europeos no debemos, ni un instante, olvidar la amenaza terrorista que padecemos y que se puede incrementar con las derrotas del Daesh en Iraq y Siria y, a pesar de las dificultades, opiniones en contra y las reticencias de gobiernos, si queremos ser eficaces en la prevención y lucha contra el terrorismo, se hace imprescindible un “mando único contraterrorista”, como se hizo en España; una globalización de la Inteligencia y la potenciación de la colaboración entre las policías de los países que más directamente sufrimos la amenaza.